Google Ads es la forma más rápida de comprar leads en el sector hogar, y también la más fácil de quemar sin darte cuenta. La diferencia entre una campaña rentable y una fuga de dinero no está en el presupuesto: está en el CPC que pagas, en cuántos clics convierte tu landing y en cuántos leads acaban en trabajo facturado. Esta calculadora encadena esas cuatro variables para que veas el retorno antes de gastar el primer euro.
Ajusta tus cifras arriba y verás, en tiempo real, cuántos leads y trabajos genera tu presupuesto, cuánto te cuesta cada uno y cuánto te queda en beneficio.
Cómo se calcula
El modelo es deliberadamente transparente, sin cajas negras:
- Clics/mes = presupuesto mensual dividido entre el CPC medio.
- Leads/mes = clics por la conversión de la landing (qué porcentaje de los clics dejan sus datos o llaman).
- Trabajos/mes = leads por la tasa de cierre (qué porcentaje de los leads acaban en trabajo facturado).
- Ingresos/mes = trabajos por tu ticket medio.
A partir de ahí salen las tres cifras que importan: el coste por lead (presupuesto entre leads), el coste por trabajo (presupuesto entre trabajos) y el beneficio neto (ingresos menos presupuesto).
Cómo leer el ROAS
La cifra grande es el ROAS: cuántos euros de ingreso generas por cada euro invertido en anuncios. Un ROAS de 5x significa que la campaña factura cinco euros por cada euro de Google Ads. Es la métrica que mejor resume si la campaña respira o se ahoga.
Una advertencia importante: ROAS no es beneficio. El ROAS mide ingresos sobre inversión publicitaria, no margen. Si tu margen por trabajo es del 30%, un ROAS de 5x deja un retorno real sobre el gasto en anuncios mucho más modesto una vez descuentas materiales, mano de obra y estructura. Para servicios del hogar con ticket medio-alto, un ROAS sano suele situarse por encima de 3x-4x, pero el umbral exacto depende de tu margen: cuanto más fino sea, más ROAS necesitas para que la campaña valga la pena.
La palanca que casi nadie usa: palabras clave negativas
Si tu coste por lead te ha salido alto, el primer ajuste no es subir el presupuesto. Es limpiar la campaña. Las palabras clave negativas bloquean búsquedas que atraen clics que nunca van a cerrar: gente buscando empleo en tu oficio, cursos de formación, tutoriales de bricolaje, o el nombre de un competidor. Cada uno de esos clics se paga igual que un lead real, pero no factura.
Filtrar ese tráfico inútil reduce el gasto desperdiciado y baja el coste por lead sin tocar el presupuesto. Después vienen las landings específicas por servicio, las extensiones de llamada y, sobre todo, responder rápido al lead que entra. Sube la conversión de la landing un par de puntos en la calculadora y observa cómo se desploma el coste por trabajo: ese es el efecto que buscas.
Cuándo los anuncios ganan al SEO (y cuándo no)
Google Ads y el SEO local no son rivales, son herramientas para horizontes distintos. Los anuncios compran visibilidad inmediata: enciendes la campaña y entran leads hoy. Eso los hace insustituibles para urgencias, para entrar en una zona nueva o para cubrir un pico estacional. El precio es que dejas de pagar y el flujo se corta en seco.
El SEO local tarda meses en madurar, pero una vez posicionado trae leads sin coste por clic, mes tras mes. Es un activo que se acumula. La regla práctica para una empresa del hogar que quiere crecer: usa Google Ads para cubrir el corto plazo y la demanda urgente, y construye visibilidad y conversión en paralelo para que tu coste por lead baje con el tiempo. La mayoría de las empresas que crecen de verdad combinan ambos canales en lugar de elegir.
Qué hacer con el número
Si el ROAS te ha salido bajo, no necesariamente significa que Google Ads no funcione para ti: suele significar que hay una fuga concreta (CPC alto, landing floja o leads que se pierden sin respuesta). La guía de Google Ads para empresas del hogar explica cómo afinar cada palanca, y la comparativa de Google Ads vs Meta Ads te ayuda a decidir el canal antes de invertir. Explora el resto de herramientas o, si quieres revisar tu campaña con datos reales sobre la mesa, hablamos.