La capacidad es la pregunta que casi nadie en el sector hogar se hace en frío: ¿cabe el trabajo que entra en las horas que mi equipo puede hacer de verdad? La mayoría lo gestiona de oído, y de oído se cometen los dos errores caros del negocio. O aceptas más trabajo del que puedes entregar, retrasas a los clientes y quemas al equipo. O tienes técnicos por debajo de su capacidad, pagando nóminas que no se traducen en facturas.
Esta calculadora pone números a esa pregunta. Ajusta tus cifras arriba y verás, en tiempo real, tu utilización, tu capacidad en trabajos y cuántos técnicos necesitas para cuadrar la demanda que tienes encima.
Cómo leer los resultados
- Utilización de tu equipo es la cifra grande: qué porcentaje de la capacidad de tu plantilla está ocupando la demanda actual. Por encima del 100% vas saturado; por debajo del 70% vas sobrado.
- Capacidad (trabajos/sem) es cuántos trabajos puede hacer tu equipo a la semana con las horas facturables que de verdad tiene.
- Margen o déficit traduce esa capacidad a algo tangible: cuántos trabajos te sobran o te faltan frente a la demanda que entra.
- Técnicos necesarios es la plantilla que cubriría la demanda actual sin rechazar trabajo.
- Ingreso perdido/sem es el dinero que se va cada semana cuando la demanda supera tu capacidad y tienes que rechazar trabajo.
Capacidad real, no capacidad sobre el papel
El error de planificación más común es contar las horas que un técnico está de alta como si todas fueran facturables. No lo son. Entre desplazamientos, compra de material, presupuestos y papeleo, un técnico a jornada completa rara vez factura más de treinta horas a la semana. Si planificas sobre cuarenta, sobreestimas tu capacidad y te comprometes a un volumen que no puedes entregar a tiempo. Por eso esta herramienta razona en horas facturables: es la única medida honesta de lo que tu equipo puede producir.
Cuándo contratar y cuándo no
La tentación al ir saturado es contratar ya. Antes, conviene mirar la tendencia. Una utilización por encima del 100% durante varias semanas seguidas, con ingreso perdido cada semana, es una señal sólida para sumar un técnico: estás rechazando trabajo que podrías cobrar. Pero si la saturación es un pico estacional, un técnico fijo se convierte en coste fijo cuando la demanda baje. La pregunta no es solo cuánto trabajo tengo hoy, sino cuánto tendré de forma estable dentro de tres meses.
El coste de rechazar trabajo frente al de tener gente parada
Los dos lados de la capacidad cuestan dinero. Rechazar trabajo es ingreso perdido directo y, además, desgaste del equipo. Tener técnicos por debajo del 70% es capacidad ociosa que ya estás pagando. Si vas sobrado, el problema no es la plantilla: es la entrada de trabajo. Cierra primero las fugas de demanda que ya generas (contesta todas las llamadas, responde rápido) y trabaja visibilidad y conversión para llenar la agenda antes de pensar en recortar.
Qué hacer con el número
Si vas corto de capacidad, dimensiona la contratación con la cifra de técnicos necesarios y asegura primero que no pierdes la demanda que ya entra: la calculadora de llamadas perdidas te enseña cuánto trabajo se cae por no contestar. La página de operación explica cómo organizar agenda y equipo para escalar sin caos. Explora el resto de herramientas gratuitas para dimensionar otras partes del negocio y, cuando quieras ver tus números reales sobre la mesa, hablamos.