Una reforma de eficiencia energética no es solo una factura: para tu cliente puede ser una deducción de hasta 3.000 euros en su declaración de la renta. Y para tu empresa de reformas, ese dato es uno de los argumentos de venta más potentes que existen, porque convierte un gasto en una inversión que el Estado cofinancia. El problema es que casi nadie lo explica bien, y el cliente acaba decidiendo sin saber cuánto va a recuperar.
Esta calculadora hace ese número visible en segundos. Introduce el importe de la obra y el tipo de actuación, y verás la deducción estimada en el IRPF, la base que de verdad desgrava y el ahorro real sobre el precio de la reforma.
Qué obras dan derecho a la deducción
La Agencia Tributaria contempla tres deducciones, según el resultado energético que consiga la obra:
- 20% — Reducción de la demanda de calefacción y refrigeración. Para obras que reducen al menos un 7% la demanda combinada de calefacción y refrigeración de la vivienda. Base máxima anual de 5.000 euros, así que la deducción llega como mucho a 1.000 euros.
- 40% — Reducción del consumo de energía primaria no renovable. Para obras que reducen al menos un 30% ese consumo o que mejoran la vivienda hasta una calificación energética A o B. Base máxima anual de 7.500 euros: hasta 3.000 euros de deducción.
- 60% — Rehabilitación energética de edificios. Para obras en edificios de uso predominante residencial. Base máxima anual de 5.000 euros y un límite acumulado plurianual de 15.000 euros, que se puede repartir entre el año de la obra y los cuatro siguientes.
El requisito que más reformas pierde: el certificado
La deducción no se concede por hacer la obra, sino por demostrar el resultado. Y eso se acredita con el certificado de eficiencia energética emitido por un técnico competente: uno antes de las obras y otro después, porque la deducción compara la situación previa y la posterior. La reducción de demanda, la reducción de consumo de energía primaria no renovable o el salto a calificación A o B se miden entre ambos certificados. Sin el certificado posterior, la deducción simplemente no existe. Por eso lo profesional es planificar los certificados desde el presupuesto, no acordarse al terminar.
Los plazos: 2026 para viviendas, 2027 para edificios
Las deducciones del 20% y del 40%, que afectan a viviendas individuales, aplican a obras realizadas hasta el 31 de diciembre de 2026. La del 60%, para edificios residenciales completos, llega hasta el 31 de diciembre de 2027. Son plazos prorrogados por el Real Decreto-ley 16/2025. El cliente que se lo está pensando tiene una ventana real, y recordárselo es una palanca de cierre honesta.
Cómo aplicarla en la declaración
La deducción se resta directamente de la cuota del IRPF en el ejercicio en que se expide el certificado posterior a las obras. Hay que haber pagado por medios con rastro (tarjeta, transferencia o ingreso, nunca efectivo) y descontar del importe cualquier subvención recibida. No sustituye al trabajo de una gestoría: es una estimación para tomar decisiones con datos.
El ángulo comercial: úsala para cerrar reformas
Aquí está la oportunidad para tu empresa. El cliente medio no sabe que su reforma desgrava, y cuando se lo cuentas con una cifra concreta —"esta obra de 10.000 euros te deja hasta 3.000 de deducción en la renta"— el precio percibido cambia por completo. Un buen reformista no regala ese argumento de boca: lo incrusta en su web como una calculadora interactiva, para que el cliente la use solo, vea su ahorro y llegue a la reunión ya convencido del valor de la obra de eficiencia energética.
Eso es exactamente lo que hacemos en la página de reformistas: montar herramientas como esta dentro de tu propia web para captar y cualificar clientes antes de la primera llamada. Si quieres entender cómo se traduce en presupuestos que cierran, la guía de presupuestos que cierran más reformas y la de marketing para empresas de reformas entran en el detalle, y la página de conversión explica cómo presentar el ahorro fiscal para que mueva la decisión.
Qué hacer con el número
Si la deducción ha salido alta, tienes un argumento de venta con respaldo de la Agencia Tributaria. Si ha salido baja porque la obra supera la base máxima, sabes dónde está el techo del incentivo y puedes dimensionar el presupuesto en consecuencia. En ambos casos, el cliente decide con datos, que es como se cierran las buenas reformas. Cuando quieras montar esta calculadora y otras herramientas gratuitas dentro de tu web, hablamos y lo vemos juntos.